A new year brings hope, much like faith in God

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At the start of each year, it is a custom to make a myriad of resolutions and goals that we hope to achieve by the time the year ends.

Habitually, these can consist of dieting, looking for a better job or adding focus to family because we’d all like to have a cheerful relationship with our spouse or children. Many of us still need to work on various areas that aren’t working like they should. Finally, we propose to buy the car we really want and the house to go with it, take family road trips, travel the world, take the vacation of our dreams or simply visit relatives living in other states. We tell ourselves that this year will be that year.

Whatever we desire to do at the beginning of the New Year, it fills us with hope, as if this year we’ll be able to accomplish what we want, we take off running with enthusiasm. But after weeks, then months pass, we realize that we lose sight of our objectives. We trust ourselves that we can achieve our various goals. If our goals for this year are of primal importance, why don’t we let God guide us? Let him give you the eagerness to follow through and, in his name, reach our goals. Better yet, if we entrust God with all our life plans, and overall our lives, he will take care of us.

God knows what is best for each of us and our families. He knows about every single necessity we may have. Consequently, if we give our lives to him, we will be led into prosperity. In Matthew 7:8-11, the Bible says, “For every one that asketh receiveth; and he that seeketh findeth; and to him that knocketh it shall be opened. Or what man is there of you, whom if his son asks for bread, will he give him a stone? Or if he asks for a fish, will he give him a serpent?  If ye then, being evil, know how to give good gifts unto your children, how much more shall your Father which is in heaven give good things to them that ask him!”

If we let him into our lives, he will always protect us and take care of us because we will belong to him. And then we can find the hope we need to achieve every goal we’ve ever imagined because God gives the best to those who believe in him.


Cada comienzo de un nuevo año, hacemos muchas resoluciones o metas que nos proponemos para lograr en el nuevo año que empezamos. Algunos nos proponemos hacer algún tipo de dieta, buscar un nuevo trabajo, mejorar algunas áreas de nuestra familia ya sea con nuestra pareja o con nuestros hijos, porque todos queremos tener familias excelentes, pero necesitamos corregir algunas áreas que no están marchando bien. Y en fin nos proponemos quizás comprar el carro de nuestros sueños, la casa, paseos familiares, viajes a algún país que nos gustaría conocer, o simplemente visitar algunos familiares que viven en otros Estados, o quizás tomarnos unas vacaciones la que siempre hemos soñados y decimos en este año lo voy a hacer.

Cualquiera que fuera el anhelo que tengamos al comenzar este nuevo año “nos llenamos de esperanza, de que si lo vamos a lograr este año”, y empezamos con mucho entusiasmo, pero van pasando las semanas y los meses, y vamos viendo que de nuevo vamos perdiendo el objetivo de las cosas que queríamos lograr. Es que muchas cosas empezamos solo con nuestro entusiasmo humano, pero si es tan importante lo que queremos lograr este nuevo año, mejor porque no dejamos que Dios nos guíe, dejamos que El nos de el entusiasmo, y en el nombre del Señor vamos a esos objetivos que queremos lograr, o mejor todavía, mejor porque no entregamos todos nuestros planes a Dios y sobre todo seria súper si entregamos nuestra vida a Dios.

Dios sabe cual es lo mejor para el ser humanos, cual es lo mejor para nuestra familia, ósea el sabe todo lo que necesitamos, entonces si le entregamos nuestra vida, y El es el Señor de nuestra vida, El la dirigirá todo para bien, dice un pasaje de la Biblia en Mateo 7:8-11 “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Ósea si El es el Señor de nuestra vida, entonces el nos cuidará y nos protegerá, porque somos propiedad de Dios. Entonces en El hay mucha esperanza de lograr las metas que nunca habíamos pensado en lograrlas, porque Dios sabe dar lo mejor a los que creen en El.


The Rev. Francisco V. Llerena is pastor of the First Hispanic Baptist Church in Carrollton, Ky.